
El año pasado asistí a la fiesta italiana aquí en Madrid, que si los bersaglieri, tan vistosos, aunque para mí el mejor de todos los bersaglieri italianos ha sido el gran Bottecchia, humilde muratore (albañil), primer campeón italiano del Tour. Este año tampoco pude llegar a tiempo al gran desfile marcial junto al Colosseo romano, una pena, porque me he podido enterar de que Silvio sí disfrutó en primera fila, cómo no, de la enfermera que he destacado en la foto de la portada. 46 años, ¿madurita ya para el premier? Pronto sabremos más cosas de ella, ¿la hará senadora o senatriz, tal vez?
Ésta fue la faccia (cara) recompuesta del premier Berlusconi a su paso:

Bueno, mejor lo ven en esta simpática crónica oficiosa que hace el corresponsal del grupo Vocento en Roma, Iñigo Dominguez, en su blog.
Mañana nos toca hablar de otras cosas más graves, aunque si fuéramos italianos, puede que no nos parecieran tan serias. Lo digo por cómo parecen tomárselas los amigos de Marco:
En Italia, los milis deben estar cabreados, ya que esta señora de la Cruz Floja les privó del relumbrón de las costosas compras recién adquiridas: 131 caza-bombarderos F-35, 121 cazas Eurofighter y cien helicópteros NH90, por sólo 29.000 millones de euros. Qué curioso, 5.000 más que el recorte de austeridad de gasto público aprobado la semana pasada por el Gobierno que, entre otras cosas, baja salarios a los funcionarios, retrasa jubilaciones, elimina entes culturales y reduce el presupuesto de sanidad. (Comentario de Iñigo desde Roma).
Aquí, en España recortamos 4.000 a los funcionarios, metemos en la nevera a los pensionistas, pero...seguimos regalando 5.000 a la iglesia y a esa otra fuerza también fáctica y más que es el ejército, de 5.000 lo ascendemos a 8.000. Y mientras los sindicatos nos montan una huelga pequeñita, como decía el episódicamente lúcido Millás, una huelga que no será general, sino como mucho una huelga coronel.
