lunes, 23 de febrero de 2009

LA CAZA AL INMIGRANTE CONTINÚA (RUBALCABA NI QUITA NI PONE ORDEN PERO AYUDA A SU SEÑOR)


Rubalcaba es un mercenario entregado a la defensa del Estado en sus niveles más ocultos. No pienso de ninguna manera que vaya a alcanzar el grado del mítico Duguesclín, autor de la célebre frase con que parodio el encabezamiento de estas líneas, supuestamente proferida mientras agarraba la pierna de Pedro , llamado el Cruel, en beneficio de su señor, el regicida Enrique de Trastamara, alias el Fratricida.
Volviendo al vasallo Rubalcaba compruebo una vez más que miente más que habla. Y miente cuando dice -¡juraría que simultáneamente!- lo mismo que la orden era legal como que no "existía ninguna instrucción para establecer un cupo de inmigrantes ilegales que detener"(http://www.europapress.es/epsocial/noticia-rubalcaba-niega-hubiera-orden-detencion-cupos-determinados-inmigrantes-20090217184617.html); lo mismo ordena el cese de los cupos, por si acaso: no vaya a ser que existir, existan, como sin ningún empacho dice que de él no había partido la orden ni por lo visto la conocía, pese a que los sindicatos policiales ya se le habían quejado. Y yendo al grano: es falso que Interior haya anulado la orden de practicar detenciones masivas ilegales porque el ritmo de detenciones continúa igual que antes. Me consta –y consta en numerosos autos- que el control judicial de las expulsiones en la última semana no ha bajado en volumen al de los últimos meses. Sólo en la capital madrileña son detenidos a diario y puestos a disposición judicial varias docenas de inmigrantes, que no delincuentes, aunque compartan celdas y tratos más vejatorios.
En buena parte de los casos se trata de residentes con un arraigo más que palmario (muy superior en todo a sus requisitos reglamentarios), que sin embargo no han obtenido su regularización o la han perdido por la propia orientación de la legislación de extranjería, que peca de lo que presume: la integración de los extranjeros: "Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social". Pocas veces el uso de las comillas resulta desgraciadamente tan apropiado.
La perversión del sistema legal es tal que las víctimas se consideran culpables, aun si saber a ciencia cierta cuál es el delito que cometieron. En un tiempo tan dado a abusar de la posición de víctimas, he conocido casos donde son ellos los que se disculpan por su cinismo, como si la solución a sus desdichas hubiera pasado exclusivamente por sus manos.

A este señor tan circunspecto un año atrás le comparé con Martínez Anido, un sicario de cuello duro y abultada hoja de servicios al Estado (http://www.gara.net/paperezkoa/20080113/57471/es/Vuelve-ley-fugas) (1). Podría parecer un exceso, si el actual ministro de Interior y diputado por ¡Cádiz! no estuviera empeñado en demostrar lo contrario. Quién va de exceso en exceso es él. Lleva camino de convertirse en uno de lo más siniestros ministros de todas las épocas. Lo de siniestro no debe confundirse políticamente con el concepto de izquierda: está tan a la derecha como el propio Martínez Anido y bajando a las cloacas del Estado y del mismísimo infierno sin parar hasta encontrarle.
(1) No sabemos si en aquella ocasión batió el récord de sucesivas versiones contradictorias o ha sido en ésta.

sábado, 21 de febrero de 2009

Reivindicación de Carlos Aguilar

¿Rectificar es de sabios?
Tenía un maestro que si lo hacía él decía que sí, pero si éramos los alumnos los sabios rectificadores nos trataba de borricos. Debía de ser porque sumados el conjunto de errores de uno y otro bando francamente le superábamos. No tres al mohíno sino treinta y tres.
Carlos Aguilar ha tenido el detalle de señalarme algún “error objetivo de bulto” como éste:
“¡decir que me especialicé en Leone y el Western europeo de modo "aleatorio"!
No dejes que la realidad te estropee una buena noticia, no dejes que la verdad te estropee un buen artículo. En mi caso amparado en brumosos recuerdos de lo que él mismo me relató de sus inicios.
He también de aclarar algunos aspectos, además de agradecerle que caballerosamente elogie mi buena escritura.
- La culpa la ha tenido, como ya advertía en el propio texto, el impío Baroja al tratar de imbuirme de su espíritu barojiano como guiño cómplice contigo, a la hora de contar y remedar su Galería de tipos de la época. Repleta no de freakis, sino principalmente de: Unamuno, Blasco Ibáñez, Corpus Barga, Gómez de la Serna y Arniches. Sólo al final complementaba su galería con tipos extraños.
Y no es que con ellos aplicara ironía sino su juicio más grueso y arbitrario.

Castigado Baroja, añado:
- Carlos Aguilar se merece una mayor presencia en nuestros medios y en parte el reconocimiento, que pasadas nuestras fronteras ya tiene, y aquí le falta.
Gracias a su ingente labor recopilatoria para su guía del cine consiguió en la década anterior o antes ser un profesional que vive de esto con honestidad e independencia. Se trata de cualidades que por su rareza conviene destacar. Otros colegas probablemente disfruten de más prestigio a costa de haber renunciado oportunamente a ellas.

jueves, 19 de febrero de 2009

El sexo de los jueces.

A la publicación de la LOPJ (Ley Orgánica del Poder Judicial) una errata en el BOE jocosamente concretaba en Poder orgánico judicial en joder judicial. En la jornada histórica de ayer no se sabe si los jueces estaban jodidos o jodiendo, si son angelitos asexuados o en vías de descubrir su estatus funcionarial. (Esto no atañe a los altos tribunales, que ellos desde luego, nunca se mezclarán con la tropa).
Si todo esto sirve para que se vayan desnudando de esas ambigüedades orgánicas. Bienvenido sea. Lo que no es fácil olvidar es que su reacción se debe a que se “sienten amenazados” a raíz del caso del juez Tirado. Tampoco debemos olvidar que el expediente a este juez sus colegas lo cerraron con una mínima multilla. Que la culpa excedía sus responsabilidades es tan cierto como quien se la ha llevado por entero es la secretaria judicial. En este concurso de absurdos tanto lo era la búsqueda mediática de un culpable como la impunidad achacándola a las graves deficiencias de la justicia.
Como consecuencia de todo ello, también los secretarios andan de asamblea en asamblea. Este es su último comunicado: http://www.coseju.com/noticias.php?id=666
Otra novedad: mientras se reclama la modernización de los juzgados muchos jueces han aprendido a adherirse a una huelga a través del “Interné”. ¡Quién sabe! Es posible que se haya dado el primer paso para despedirnos de los decimonónicos legajos e instalarnos en la prometida oficina virtual.
En todo caso, asistimos a la revolución desde arriba.

* Correción de erratas: donde dice: "el sexo de los jueces" debe decir: "el seso de los jueces" o "el celo de sus señorías". Este último muy grande, si tenemos en cuenta que algunos madrugaron más de lo acostumbrado para acudir a la huelga.

AVISO SOBRE LA ENTRADA DE AYER:

Mi ordenador anoche se adelantó a la huelga y me jodió el post sobre Carlitos Aguilar por la mitad que es como hoy apareció editado. Lo dejé tal cual por cuanto en esto la brevedad tal vez sea un punto. Voy a tener que tomar la precaución de redactarlos en Word, pues si el sistema salta siempre al reiniciarse puede recuperarse el documento. Paradójicamente escribiendo en blogger, se va guardando automáticamente, pero para casos de emergencia como el de ayer no funciona. Otra vez ya me pasó que por dar a otra tecla corté buena parte del texto y como cada 2 minutos guarda los cambios, no pude al poco recuperarlo. En resumidas cuentas, voy a tener que poner la “L” de prácticas bien visible.
No me quejo. Me ha sido fácil reescribir lo que faltaba. Suplo mi falta de técnica para el manejo de los nuevos sistemas con una técnica más depurada en el manejo de la “pluma”. Cada frase o párrafo me suele llevar al siguiente. Es un hilo discursivo semejante a la función nemotécnica que cumple la rima en el verso.

martes, 17 de febrero de 2009

El libro azul de Carlos Aguilar


Cuando vimos el filme de Mishima dejamos sueltas varias cerezas, si no recuerdo mal: comentar la peli, hablar de Mishima o del director Schrader, incluso desarrollar más lo siguiente (entresaco del post del otro día http://sakurambotsumamu.blogspot.com/2009/02/mishima-de-schrader.html):
Cuando volvimos a casa, cogí el diccionario de cine de Carlos_Aguilar, a ver que decía del filme. Leí en voz alta:
"Uno de los mayores fracasos del cine de los años 80, que aborda de forma tan simplista como equívoca la figura del escritor Yukio Mishima, y cuyo metraje sufrió sucesivas reducciones. Los eruditos en materia cinematográfica, eso sí, pueden anotar las referencias que aquí existen respecto a previos trabajos de sus artífices, desde los productores Lucas y Coppola, hasta el músico Philip Glass o el propio director Schrader."

Compré sucesivas ediciones de esa guía al propio autor a precio de coste. Así lo teníamos convenido. Me llevaba su tocho a la Filmoteca (ambos residiamos cerca), le invitaba a unas cañas, le pagaba su módico precio y hasta la siguiente edición, pues felizmente para él han sido muchas. Más adelante, coincidimos alguna vez en el festival de Benalmádena cuando yo vivía no muy lejos de ahí. Me dedicó alguno de sus libros, gentileza que le agradezco aunque creo recordar que yo sólo se lo pedí para mi sobrino. No tengo por costumbre coleccionar autógrafos ni soy nada fetiche. Si me permiten ponerme hondo les diré que son otras huellas las que busco.
Pues bien, una de las dedicatorias decía más o menos (ese libro también lo regalé) con aguda penetración:
A Blas, barojiano, filósofo y tal vez algo más por el estilo. Es cierto que al donostiarra y remoto paisano mío (sus antepasados tuvieron su primera botica en Haro, después en Oiartzun y finalmente en Donostia) le frecuenté sobre todo en mis años malagueños: la inquina que el insigne novelista tenía por los meridionales me hacía sobrellevar mi propia incompatibilidad con sus gentes. Es posible que apenas llegado a Madrid Carlos Aguilar notara mi "barojianismo".
Con espíritu barojiano continuaré estas líneas:
Carlos Aguilar es un personaje digno de figurar en la galería de tipos de la época que en sus memorias compuso don Pío. Según me confesó vivía de los derechos de su magna y costosa guía. La misma venía ampliándose año tras año, habida cuenta el mayor interés por la literatura cinéfila o lo que viene a ser lo mismo su crecimiento editorial. En cuanto a su vida debía de ser austera y convivía con su madre o bien cerca.
Se dedicaba y se dedica a atender las invitaciones a festivales o eventos del género. Y a colaborar y escribir en cuantas obras le reclamen. Se especializó en Sergio Leone y el western de forma un tanto aleatoria. Lo llamaron para un coloquio en Roma donde tuvo que conducirse de forma heroica debido al total desconocimiento de la lengua de Dante y Petrarca. "Me dijeron si me manejaba en italiano, naturalmente les dije que sí..." Y no parece que le haya ido mal.

La guía del cine de Carlos Aguilar editada por Cátedra ha conocido numerosas ediciones y reimpresiones a lo largo de los últimos decenios. En su día acogió un instrumento muy útil procedente del mercado anglosajón. Incluye más de 23.500 entradas correspondientes a otras tantas películas. ¿Cuántas vidas harían falta para verlas todas? A pesar de ese límite humano es admirable la coherencia que mantiene en sus criterios de valoración, a menudo sumarísimos e implacables con directores como Garci, con el que no muestra piedad alguna. Lo pongo por ejemplo porque en una ocasión se lo comenté:
- Una vez se acercó a mí. Con soniquete me dijo: “así que tú eres el del libro azul…”
El oscarizado director prepara nuevo programa de cine para Telemadrid. Sería toda una sorpresa ver a Carlitos entre sus invitados. Me da que aún se la tendrá guardada. Aunque pocos historiadores del cine encontrará con una memoria tan vasta como la suya.
A mí su guía cuando tenía por tele la vecina Filmoteca me ha ahorrado un buen número de sesiones. Ahora que si he acertado con su “consejo” o no es cosa de la que no debo quejarme.
Desconozco si prepara una nueva reedición. Por las fechas que son ya le tocaría una más. Son evidentes las mejoras de formato y las positivas adaptaciones a los nuevos tiempos. Todo es poco. Antes de las posibilidades que ofrece Internet era una obra mucho más valiosísima. Por mi parte no veo qué consejos darle. Seguramente, Carlos Aguilar conoce otras guías de otros países, como es el caso de Italia. En el país del neorrealismo se sigue editando más de una: la famosa Mereghetti lo acaba de hacer y tiene muchos adeptos. A mí este señor me resulta bastante o demasiado academicista. Puede que a veces con una ideología tirando a conservadora. En su haber: unas fichas completísimas con datos a menudo muy ilustrativos y citas textuales de juicios críticos. Su obra se vende en un estuche de 2 tomos, siendo el segundo exclusivamente una relación de índices.

En fin, acabo de pillar in extremis su web http://www.carlosaguilar.net/. A juzgar por ella parece que le va aún mejor, de lo cual me alegro. Aquí le vemos nada menos que con Jim Jarsmusch y Anita Haas, su esposa desde 2007, en el Cine Doré/Filmoteca Española en ese mismo año.


(Redactado mientras oía música salida de este blog http://ituria.blogspot.com/. Divina, entre ellas, mi grupo idolatrado de juventud Genesis! El autor del blog, un berciano al que no tengo el gusto de conocer, ha colgado mi anterior post sobre Navalagamella y otras de mis afinidades).

domingo, 15 de febrero de 2009

San Valentín en Navalagamella



Ayer, comencé bien el dichoso día de San Valentín. Como cualquier otro sábado me preparé un zumo previendo la contingencia de que mi media naranja se adhiriera a mi propuesta. Mango, plátano y como precisamente de naranjas andaba a medias, abrí el frigorífico para añadirle un poco de leche. Cuando me disponía a verterla en mi vaso, una vez había llenado el suyo, caí en la cuenta de que era tetrabrick de vino blanco. Ardo Zuria de Eroski. ¡No pasa nada, resultó todo un hallazgo! A Ikuko le encantó. Hoy se lo preparo con ginebra para mejorar la fórmula.
Después totalmente sobrio pensé: ¿dónde podemos celebrar tan estupendo día? Lo de estupendo lo era para todos los sentidos. Tras un enero nada anticiclónico como no es natural, San Valentín decidió ayer corregir a los confusos meteorólogos. Pues fuimos a Navalagamella. Sobre tan curioso nombre ya tengo dicho algo:


"Buscando Navalunguilla perdida entre los montes de Ávila como está, preguntaba a Martina, sentada en el asiento de atrás del coche, como debe ser: ¿a dónde vamos? A Navalunguilla (bis). Con el ronroneo de Navalagamella del ínclito Javier Krahe nos divertimos hasta encontrar la primera. Conducir con niños problemático, qué va. Y mucho menos con niñas, incluida Iku-chan (http://kisaburo-es.blogspot.com/)".

¿Llegar hasta Robledo de Chavela un Via Crucis? (ver foto) ¡qué va! Pasada la autovía - pelotazo que han hecho hasta más allá de Brunete, el desvío lleno de curvas (y de moteros) es un placer, sobre todo para mi hija, que disfruta con cada una de ellas. Un anticipo de lo que nos esperaba a la entrada en un parque lleno de atracciones. No había cartel que indicara si era infantil o geriátrico. Como entre Martina y yo podrían mediar 2 generaciones, ante la duda, decidimos disfrutar los dos por igual.

Después Martina me propuso que compráramos una casa en el pueblo, lo más cerquita de donde estábamos. No me extraña que al haber nacido en pleno boom inmobiliario le parezca esto de las compraventas de lo más natural.


A cambio deje caer que una compañera de trabajo vivía en él: "Que suerte tiene", comentó. Ya ven, conversaciones muy típicas de hoy con una niña de 4 años.


Luego aquí no sé si me quería curar un chichón o que ¡diantres! se propondría:


A las dos previo vermú nos fuimos a comer. Y quien me iba a decir que disfrutaríamos de una fritura malagueña en mitad de la sierra de Navalagamella. Además a precios más malagueños que madrileños. Me acordé de que Javier Ortiz probablemente degustaría otra mucho mejor gracias al arte culinario de Charo.
Ayer escribió para la ocasión un precioso cuento: http://www.javierortiz.net/jor/apuntes. Le traslado desde Navalagamella un par de cuestiones al señor Ortiz:

1) Entonces, ¿es útil San Valentín, so pretexto de regalar flores?
2) ¿Se las hubiera mandado de no mediar cupidamente el Santo?
Me apuesto a que don Javier celebra sus aniversarios sentimentales el 10 de febrero con total ingratitud al ridículo San Valentín, no así Charo.

En mi caso yo debo más a Sant Jordi en el día del libro. Y eso que me encontraba a la sazón en otras remotas islas: Canarias. Tonteaba ya meses con una andaluza y ese día aproveché para regalarle una rosa roja. Debió consultar a sus amigas porque desconocía la costumbre catalana, hoy ya quasi-universal. A la noche se presentó en mi casa con un libro. Allí mismo lo leímos de pe a pa. Quiero decir de arriba a abajo, de costado, sentados, en todas las posturas conocidas, además de alguna que no conocíamos. Hasta no ha mucho leímos bastantes libros más. Yo últimamente he cambiado de literaturas. No sé ella.
Casi de noche, por fin, llegamos a Navalagamella. A la izquierda de la torre del reloj hay una callecita que se llama San Valentín. Hace esquina con la misma plaza y con una tan diminuta como encantadora taberna gallega. Ahí con sus interesantes moradores celebramos San Valentín.

Por supuesto que otro día hablaremos más de Navalagamella. Fue terreno devastado por la batalla de Brunete. Cuando pasamos por las fortificaciones que como mojones siembran la M-600 yo a Martina le explico que son pequeñas cárceles para niñas malas. Sé que no es ejemplo de buena educación, pero a mi hija le impresiona mucho y promete portarse bien al menos un rato. Cuando se anime a visitar Japón (de momento se considera pequeña. Como preparación la llevaré a la embajada, siguiendo un consejo del Krahe, ad exemplum filii de Miguel Tomás-Valiente) estos pedruscos milenarios de Nara me van a evitar de seguro las acostumbradas admoniciones. Echen un vistazo:

Tal vez sea demasiado acogedora, y a juzgar por las inquilinas, se trate de una prisión para adultos:

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Recuerdo ahora que Ikuko ya escribió St. Valentine's Day 2.14 con suficiente antelación.

viernes, 13 de febrero de 2009

Fiestas de guardar

Hoy apenas puedo escribir con las pupilas dilatadas debido a examen médico.
Ayer tenía otra excusa mejor: era la fiesta nacional del Japón. Ikuko no guardó fiesta, puesto que escribió mucho (http://aquifuetroya.blogspot.com/, http://kisaburo-es.blogspot.com/, etc.). En mi opinión eso no es guardar fiesta. En España tradicionalmente las fiestas eran de guardar. Ítem plus: si reparamos someramente en el calendario festivo observaremos que salvo el 1 y 2 de mayo* (ésta solo en Madrid) y el 6 de diciembre todas siguen siendo fiestas de guardar. Ahora bien, siempre nos cabe algún resquicio hermenéutico sacrílego. Por ejemplo, guardar lo mismo puede predicarse de la obligación de oír misa, como de lo contrario, es decir, guardarse incluso de ir a misa, dado que es previo a o-ir misa. De la misma manera que guardar cama es anterior a ir a misa y aplicado concienzudamente puede evitar desplazamientos inútiles.
En mi caso, yo en las fiestas sean o no de guardar, me guardo de toda actividad sospechosa de equipararse con el trabajo o susceptible de remuneración.

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* Justo hoy me han contado el siguiente chiste:

- A ver Fulanito, ¿sabrías hacerme una redacción del 2 de mayo?

- Sí, pero de qué año.

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No entiendo la oportunidad de contarnos otra vez el 23-F. Estamos a 12, no es ni el 20 ni el 30 "aniversario", etcétera. ¿Que quieren distraernos de estos momentos que el mismo presidente ha calificado de muy difíciles? Pues podrían contarnos la verdad. Digo yo que hay algún libro que no muerde y si al menos lo ojearan los guionistas televisivos, les podría haber llevado por una senda hasta ahora silenciada, aunque escrita está. En consecuencia, no creo que interese demasiado a la gente en las actuales circunstancias oír ad nauseam el papel heroico que le quedó reservado al rey. Y no porque no se lo crea, sino por archirrepetido. Se quiso creer que con la transición y las amnistías se aplicaba el borrón y cuenta nueva. Bergamín que siempre afilaba su ingenio trocó apenas una letra: Borrón y cuento nuevo.

miércoles, 11 de febrero de 2009

DESMEMORIA DE LA ESPECULACIÓN


La verdad es siempre revolucionaria, decía Lenin. Yo pienso que la verdad ni es revolucionaria ni reaccionaria. En todo caso, no se casa con nadie e incomoda a todos por igual. Lo mismo te puede llevar al patíbulo por denunciar las injusticias (¿es esto revolucionario?), por ver las vergüenzas al soberano en el país de los ciegos (El cuento clásico del re nudo) o por señalar las miserias de la revolución y/o los revolucionarios (¿es esto reaccionario?). La historia nos ilustra con abundancia en cualquiera de los tres casos mencionados. Y también con abundante sangre.
Analizar la situación actual de crisis sin un corsé previo resulta de lo más complicado. Se entremezcla una variopinta fauna de intereses y roles predeterminados. De que la situación es gravísima al menos ya no cabe la menor duda. Tenemos la tasa más alta de desempleo de toda Europa (y no sólo de Europa. En Japón están alarmados como los que más porque están llegando al ¡4, 6%!), la producción ha bajado en los últimos meses más de un 20%, acercándose a los niveles de la gran depresión del 29, etc. En cambio, aún en el pasado verano, el gobierno español no reconocía tal gravedad o huía de las palabras que la nombrasen como de la peste. Consecuentemente no ha previsto un cuadro de medidas de combate mientras dilapidaba los excedentes de “caja” y hasta la fecha sigue careciendo de un plan decidido.
Claro que no es baladí la cuestión de nombrar a las cosas por su nombre. Sólo así se explica que durante meses asistiéramos al espectáculo entre humorístico y escandaloso de vestir al monstruo con tantos pintorescos ropajes: crecimiento desacelerado o decrecimiento suave, ajuste (sano) de crecimiento u otras zarandajas similares para salir del paso. El primer colapso de la historia económica y financiera americana hace ahora 200 años incorporó a su léxico la palabra pánico. Suele decirse en medios bursátiles que el dinero es miedoso, por lo que el terror asociado a las masivas bancarrotas no ha venido siendo precisamente de los menos fundados. Los conceptos de crisis, depresión y recesión han llegado como paliativos terapéuticos antipánicos.
¿Y que hace el gobierno? Escucho ahora mismo al presidente Zapatero en el Congreso de los Diputados: Dialogar con la banca mientras aclara que no afectará al "erario público" (síc)http://www.rtve.es/noticias/20090210/zapatero-espana-esta-pasando-los-peores-momentos-crisis/230394.shtml. Me han contado esta mañana que la ministra de Vivienda ha pedido a los bancos que “miren con cariño a las familias”, que los españoles somos gente de fiar. Aún en 1907, no obstante, el llamado pánico de Wall Street sirvió para que J.P. Morgan hiciera un llamamiento al clero de Nueva York para que en sus sermones predicara la confianza e infundiera ánimos. Es más que discutible que la intercesión divina evitara el hundimiento. Las manías recurrentes especulativas denunciadas por Schumpeter fueron asimiladas como la benéfica manifestación del "ciclo de los negocios" a través de booms y estallidos: necesarios, éstos últimos, para restaurar la salud normal y expulsar el veneno del sistema.
Ya que han salido estas metáforas orgánicas, compruebo que lo mismo sirven para certificar la recuperación del paciente que para apreciar su senilidad o diagnosticar su muerte en un plazo no mayor de 30 años.
Manca la prospettiva! ¿Falta perspectiva, no les parece? Hay que ser muy perspicaz para saber que a una criatura que ya ha cumplido 500 años le restan tan sólo 30. Me da que al octogenario profeta cumplido el tiempo le va a importar más bien poco. Aun con todo, Wallerstein ha aclarado que si el capitalismo vencido el plazo porfía será otra cosa peor. ¡Anda, claro! Al liberalismo salvaje del XIX le siguieron o bien las revoluciones socialistas o los fascismos. Y todo para volver a lo mismo en el XXI de mano de los neocon. Para mí que estas predicciones “científicas” pecan de voluntarismo. Me quedo con el filósofo Machado: Ni está el ayer ni el mañana escritos.
Hablan otros: reducir la crisis a términos financieros, económicos es encubrir al sistema. Por supuesto, que la crisis es mayor, incluso de civilización. Pero esto tampoco es nuevo. Las civilizaciones no son cristalizaciones a salvo de influencias y metamorfosis como hubiera querido el difunto Huntington.

Hablando de novedades: el apalancamiento. Es obvio que se trata de una raíz nada novedosa. Decía Galbraith que el mundo de las finanzas aclama la invención de la rueda una y otra vez, a menudo en una versión algo más inestable, cuando propiamente las operaciones financieras no se prestan a la innovación. Redescubrir el apalancamiento forma parte de los logros de las nuevas generaciones de cada siglo, sea en forma de bonos basura o los actuales Hedge Funds. Desde la tulipamanía holandesa de inicios del XVII todas las locuras especulativas (que son siempre fenómenos colectivos por mucho que se disimulen las causas o se busquen chivos expiatorios) olvidan poseídas por el coyuntural enriquecimiento que los milagros financieros no existen. Y si, en cambio, una formulación matemática inexorable: toda innovación implica la creación de una deuda garantizada en mayor o menor medida por unos bienes tangibles.
El endeudamiento actual, no sé cuántas veces el PIB mundial, demuestra una cosa. El más difícil todavía dentro de una economía circense que alimenta los prodigios. Ahora bien, vislumbrar el fin del capitalismo, además a corto plazo, por ese desprecio a la economía productiva o por expoliación de los recursos -pienso que el petróleo sustituyó al carbón y de la misma forma podría ser sustituido, por poner un ejemplo- es ir de nuevo más lejos de lo medianamente razonable.
Haría falta pues no sólo memoria de la especulación financiera, sino también una memoria de las especulaciones científicas que ponga tasa a tanto desenfreno teórico y de jergas, que lejos de clarificar los análisis añaden densidad a las tinieblas. Es lo que hizo Galbraith sin recurrir a jergas inevitables ni brillantísimas teorías, con una exposición no reñida con la sencillez en su "Breve historia de la euforia financiera".