miércoles, 5 de junio de 2013

El Escarmiento de Sánchez-Ostiz. A vueltas con la guerra civil española (I).



En su última novela "El Escarmiento" (así con mayúscula, como si de un sustantivo alemán se tratase. O porque de eso iba el llamado Movimiento) Miguel Sánchez-Ostiz nos da cuenta de su memori a personal de la guerra a través de una crónica exhaustiva de/desde su Pamplona natal en los momentos de la conspiración de Mola, el alzamiento y la escabechina posterior. Una memoria, a veces tortuosa, pues proyecta desde el presente todas las sombras que desde su infancia ha vivido in situ y ha podido imaginar entre archivos y lecturas de mucho años para recrear aquel ambiente no tan lejano. O no tanto como la parte vencedora pretende. Aunque sombras -señala MSO- más debidas al cinismo de los vencedores y  "sus paladines, sus herederos, incluso entre la gente a la que todo esto le resulta indiferente".
El  narrador se queja de una editora, "la Cárdigan", que desdeñó su "monumental trabajo sobre la guerra: 'esto no está de moda'; y haciendo correr las páginas del tocho como si fuera una baraja, añadió: 'Esto es decimonónico...además, el título no es muy original'. 'Qué tal Las fosas, habría dicho Arana -un apócrifo, que no es otro que el propio autor.-. 'No, porque ese tema lo toca uno de mis chicos y eso es sagrado', le contestó la Cárdigan si no recuerdo mal".
Sin embargo, la producción comercial no cesa, películas blandas hasta el hastío, o deuvedés en los kioskos como el que el el diario Córdoba, fundado en 1941 bajo el nombre de Diario Azul, sacaba el pasado domingo, el primero de una serie temática más. Lo cual contribuye a desgastar cualquier otra propuesta honesta y de un escritor de fuste como Miguel.
El documental, a precio de un euro más la compra del periódico, con el pretexto de las imágenes grabadas por el declarado franquista, Russell Palmer, más conocido por este otro: "Defensores de la fe", de los frentes del norte tocado con su boina roja carlista, ensarta una ristra de tópicos y grandes mentiras, que prosperan o más bien reeditan (¡está producido en 2008!) triunfalmente la propaganda del régimen fascista , contra todo pronóstico en tiempos presumiblemente de democracia y de cátedras de historia ...(¡ay, ese venceréis, pero no convenceréis unamuniano!)....que deberían corregirlas. Esto es:
- La República instaurada no sigue los principios rusos del comunismo. Es más bien una democracia liberal, muy tibia a la hora de plasmar la justicia social, lo mismo en el campo que en la ciudad.
- 1936 no es un año negro del terror propagado por el comunismo que llega a España, sino de conflictos que nacen de las provocaciones de falangistas, señoritos y terratenientes tras la derrota inesperada en las urnas de su coalición bajo las siglas de la CEDA.
La guerra civil no fue inevitable y jamás puedes ser "necesaria" 
Ni aquí ni en Roma ni en Constatinopla.
- Los generales golpistas NO habían trazado meticulosamente un plan para el buen fin del golpe, es decir, su rápido avance que evitara males mayores. Las "directivas, instrucciones, informes reservados..."  que firma Mola, el Director, revelan por el contrario que el Escarmiento ha de ser ejemplar, como es sabido y MSO documenta abundantemente.
- El invasor no fue el comunismo, vía soviética. Ni las Brigadas Internacionales, fenómeno inusitado de movilización mundial en defensa del pueblo español, que también quieren borrar. Como sentía Machado y otros concienciados escritores y ciudadanos la invasión fue alemana e italiana y la guerra fue dos siglos después una nueva guerra de independencia. Curiosamente, el éxito inicial dependió de las fuerzas moras que volvieron a cruzar el Estrecho como en aquel 711. La remenbranza me la han sugerido los perpetradores del mencionado documental. Sí que para la pureza cristiana tuvo que suponer una enorme contradicción, por no hablar del pillaje y razzias consentidas que, sin duda, acrecentaron la confusión moral del nuevo Estado, según nos descubre Sánchez-Ostiz, ya desde los preparativos del alzamiento al mostrarnos la calaña de sus protagonistas.
Este apunte me sirvió para escribir el artículo aparecido en Noticias de Navarra el 18 de julio.



martes, 21 de mayo de 2013

La oscura transición



                                    Claves de la Transición 1973-1986 ( PARA ADULTOS). De la muerte de Carrero Blanco al referéndum de la OTAN, del periodista Alfredo Grimaldos, un libro desmitificador y corrosivo, una guía para comprender cómo se produjeron, en realidad, los acontecimientos y por qué se empeñan en ocultarlos.
La otra Transición
No podía ser. El paso de la dictadura fascista, nacional-católica, al régimen constitucional distó mucho de ser Cuéntame. La madurez del pueblo español, repiten los voceros oficiales, unida a la estrategia del consenso y el voluntario sacrificio de las Cortes franquistas; la florentina maestría de los principales dirigentes: Suárez, Juan Carlos I, Carrillo, Torcuato, González, Fraga. El storytelling es conocido. Conocido y falso. Aquello no fue una balsa de aceite. Al contrario. Cambiar, en apariencia, para que nada cambie se asemeja más a la Transición real. La mayoría de los responsables políticos, religiosos, policiales, militares y judiciales siguieron en sus cargos. Estas y otras muchas cosas describe y analiza Alfredo Grimaldos. Los bienpensantes negarán el contenido de este demoledor libro. Un trabajo que conversa con la historia concreta de aquellos años. La CIA al mando de las operaciones. Carrero Blanco asesinado, ay, cerca, demasiado cerca, de la Embajada de EE.UU. De aquellos barros vienen estos lodos. El dilema «reforma o ruptura» fue uno de los mitos del cambio. Aquello no podía ser: todo estaba «atado y bien atado».
Manuel Fernández-Cuesta (PENÍNSULA)
Sobre el autor

Alfredo Grimaldos (Madrid, 1956), es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense. Ha desarrollado, paralelamente, el trabajo de periodista de investigación y la crítica flamenca. Ha escrito, entre otros libros, La sombra de Franco en la Transición, La CIA en España, Zaplana, el brazo incorrupto del PP, La Iglesia en España (1977-2008) y La Lidere S.A. Director de la revista de información flamenca Cabal (1982-1985), y director y presentador de los programas radiofónicos La hora del duende (1984-1990) y A compás (1991-1996), ha publicado numerosos artículos sobre flamenco en los diarios Liberación y La Tarde y en las revistas Actual, Interviú, Artículo 20 y XL Semanal, entre otras. Desde 1989 es el crítico de flamenco del diario El Mundo. También es autor del libro Luis de la Pica. El duende taciturno (2006). Su Historia social del Flamenco (Península, 3ª edición) se ha convertido en un referente de la materia.
(Foto).- Presentación del libro en la Cacharrería del Ateneo, un lunes de tertulias republicanas. Suena el himno de Riego, en la mesa César Herrero y Manuel Revuelta junto al autor, Alfredo Grimaldos.
Anécdota personal.-
 Me viene a la memoria una foto de la Platajunta vista en un apunte de Javier Ortiz en su blog al leer, pg. 45 del libro de Grimaldos, la semblanza que el fallecido periodista donostiarra trazó como participante de sus reuniones: "Había una docena de partidos con el título de socialdemócratas. Nadie sabía cuál era el suyo, todos tenían las siglas recién inventadas. Eurico de la Peña, dirigente de uno de estos partidos, se levantaba cuando llamaban a otro". Y
Y es que estaba desde el PSDE (Partido Socialista Democrático Español) de Antonio García López, un hombre de la CIA que no se recataba de sus visitas a la Embajada de Serrano hasta el USDE (Unión Socialdemócrata española) de Dionisio Ridruejo, al cual venía a apoyar.
Y a todo esto, un servidor, un infante mequetrefe, que asistía a este inusitado revuelo desde las aulas de la EGB, una mañana de aquel curso fue sorprendido por un profesor de la última hornada, al que por sus bigotes y fealdad motejábamos cruelmente -niños éramos al fin y al cabo- de don Cicuta, eran los tiempos también de "El un, dos, tres" jugando a los partidos políticos. Nos pasábamos papeles con esa nuevas siglas, algunas viejas, muertas y renacidas como la del PSOE. Había algún amigo que se sentía del PCE, aunque muy carrillista lo ve7ndía con excusas sobrevenidas por aquél. Con sus gafas pantallas de hipermétrope el serio profesor interrumpió nuestro jolgorio democrático e inquisitivo quiso saber en qué consistía la gracia.
- Es que con esto de las elecciones nos ha dado por apuntarnos a los partidos a ver quien gana. Farfullé con bastante nerviosismo.
- ¿Y a cuás te has apuntado tú?
- Bueno, yo, he fundado uno nuevo.
- ¿Uno nuevo? Se puede saber de cuál se trata. No pude saber entonces ni asegurar ahora el gélido escepticismo que arrojaba su demanda.
- Más pillado aún le anuncié la nomenclatura de mi partido, al que veía con más arraigo en esos días que toda aquella ensalada de siglas que no acertábamos a memorizar, puede ser que por su artificiosidad tan sobrevenida, tan de nueva ola.
Y mi partido era el PQyFE. No una nueva Falange española, sino el Partido de todos los que hacíamos quinielas: con doce años mis esfuerzos semanales se concentraban en escudrinar el acierto de los 14 resultados, una hacía con mi padre que se enfadaba cada vez que acertaba 12 o 13, pues apenas cobrábamos una perra, mientra él soñaba con una de 14; la otra con un profesor del régimen con el que nunca me tocaba nada. O bueno, es posible que sí.
El partido lo llamaba, Partido Quinielístico y Futbolístico español. No comprendo porque al profesor don Cicuta se le dibujó una mueca, solto un ja alargado y corrió un  buen trecho dejándonos que prosiguiéramos el juego de la transición. Mi realidad y la realidad sociológica del nuevo país era que mi partido de haberse presentado a las urnas en buena lid habría obtenido un buen puñado de votos. O es que el fútbol, opio del pueblo, no era digno de mostrarse. Así me sentí yo, antes las fauces del recto profesor. Ridículo. Y han tenido que pasar casi 40 años para que lo cuente.

martes, 30 de abril de 2013

Diccionario gitano-español



Acharar, dar achares (celos), andoba es alguien nombrado despectivamente, arajay (fraile, cura) y arate ya en desuso (humor, sangre, menstruación), baranda, como andoba, aunque particularmente, un hombre con autoridad en determinada circunstancia, barbián, un tipo rumboso, pillo, simpático o gracioso, baré, eran los billetes de ¡5 pesetas!, barí (excelente), baró (hombre con mando, como baranda, aunque esta última despectivamente), bato (padre), batorre, batorri (padrino, madrina respectivamente), biruji -una corriente de aire-, bocata (aunque no lo sea lexicalmente), bofia (policía), boliche (garito, casa de juego), boqui (apetito), bujarra, bujarrón, tomado del italiano, pero con una raíz como bul y bullate (culo), bulo, burda (puerta), burel (toro), butrón, calé, caló, calorro, camelo, camelar: enamorar, querer, aunque se usa más como convencer o engañar con adulaciones o halago; cangallero (carretero), cangrí (cárcel), canguelo, cañí, cate, catear, cipote, (dar) coba: (zalamería), cuezco (rilo: pedo), curda/curdela (borrachera), curra (paliza), currante, currar, currelar, currelo, currito, curro, chachi, chai (prostituta joven), chanchi, chaval, chavea, chavó, chaladura, chalado, chalarse, chamullar (tener conocimiento o entender, hablar), chanada (granujada), chanar y chanelar (saber o entender -de algo-, charrán (de or. árabe: pillo, tunante), charranada, chepa (origen aragonés), chepo (protuberancia como la chepa, pero por delante: seno, glándulas mamarias, o en una palabra, tetas), chichi (cara, fisonomía, rostro, aunque ha derivado en lo que Ud. y yo sabemos), chinar (cortar, de ahí chinaor o chinaores, de actualidad en los metros de Madrid), chinorri (niña), chingar (en caló pelear, fastidiar, beber mucho y sí...eso también, transitiva e intrasitivamente), chipén y chipendi (estupendo y veraz, respectivamente: de chachipén, verdad, verdadero, por eso el sentido de algo tan coloquial como chachi), chiscón (taberna), chivato, chola (cabeza), chorar (robar), chori (choro), chorizada, choricear/chorizar, choriceo, choricero/ chorizo (no referido al famoso embutido español, sino a la anterior raíz caló –choro- y sus derivados), choro, chucháis (pechos), chulé/chulí (los duros que valían 5 pesetas), chunga (guasa), chunguearse, chunguero/chungón, chungo, chuquel (perro), churi (navaja), churumbel, chusquero, dabuten, de bute(n), debla: canción popular andaluza, de carácter melancólico y con copla de cuatro versos, dengue (diablo, diantre) dicar y diquelar (ver,mirar u observar),  diñar(sela), diñelar (ofrecer), duca (fatiga, pena) encalomar -someter (a alguien) a la acción de la policía o de la justicia- encalomársela, copular con ella, encalomo, endiñar, espichar, estache (sombrero), estaribel (cárcel), fané (feo, triste, agotado o cansado), fetén (muy bueno, ya menos usado que chachi, pero idénticos semánticamente) ful (falso, fallido), fulastre (chapucero, hecho farfulladamente), fulero (persona falsa, embustera), fusca-fusco (pistola), gachí, gachó, garito (casa o edificio para habitar. No confundir con garita, que es francés antiguo), garlochí (corazón), gel (burro), geta, gil (tonto o idiota), gili, gomarrero (ladrón de gallinas, ya en la época de El Lute era raro), guipar (mirar), guma (gallina), guripa (de kuripen, soldado, guardia municipal; tipo o individuo, individuo tonto; también golfo o pillo) jai (joven y atractiva), jalar, jamar, jeró (cara), jarana, jayeres (dinero), jinda-jindama (miedo, cobardía), jiñar, julai (tipo o individuo, bobo o incauto, novato, homosexual), julandrón (como julai, víctima fácil, aún más despectivo), junar (ver), juncal (gallardo y airoso), jundo, jundunar (guardia civil, soldado), lacha (vergüenza -sentimiento-), lila (tonto o memo, homosexual), lipendi, longui (locución hacerse el longui -el distraído-), lumi (concubina), lumia (puta), magué (miembro viril, pene), majara, majareta, mangancia, mangar, mangante, mangui-manguta, mangurrino (ignorante), manú (hombre o individuo), menda, mengue (diablo o demonio), molar, molón, mollate (vino común -de mol (vino)-, botella, tarro), (achantar la) mui (cerrar la boca), (salir de) naja, najarse (huir precipitadamente), nasti de plasti (imposible, de ningún modo. Curiosamente, nombre de un legendario cómic underground español de los 70, ya que por esos años era muy usada la expresión), palmar (perder, terminar), pañí (agua), pañí de muelle (de sifón), parguela (maricón, o afeminado según el DRAE: "Fam. And. Parecido a una mujer en su persona y en sus maneras"), (hacer el) paripé, parné, parranda, payo, pelé (testículo), peñascaró (aguardiente), pesquis (inteligencia o perspicacia), piltra, pimpi (embaucador, seductor), pinrel, piño, pira, pirado, pirandón (juerguista, golfo o sinvergüenza), pirar(se-las), pire, piri (cocido -guiso o comida-), piro, pitingo (presumido), postín (lustre, brillo, importancia), postinear, postinero (que se da postín), privar (beber), pureta (de puro -puré- viejo), puri y purilí, raros (vieja), quel (casa), quilar (realizar el acto sexual -con alguien-. Verbo transitivo, pues), randa, (ya raro, ladrón o ratero)  (a la) remanguillé (de manera descuidada o inadecuada), rilarse (temblar de miedo, acobardarse), rilo (pedo), romaní (ó), rulé (trasero), sandunga (gracia o salero), sandunguero, sirla, sirlar  (atracar con navaja), sirlero, sonanta (guitarra), soniche (silencio), ¡sonsoniche! (se usa para pedir silencio, sonsonichar es acallar), sorche/sorchi (soldado que está haciendo el servicio militar), soba (dormido), sobar (dormir), terne (valiente), ternejal (valentón), trajelar (comer), trile y trilero (no parecen de origen gitano en cuanto a la procedencia semántica -tres- . Sí, en cuanto a forma y uso), trimurti (raro: en el brahmanismo, trinidad de dioses).
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De los signos exteriores de un "odioso particularismo" -escribe Bernard Leblon en su obra Los gitanos españoles-  que representaban el traje, la lengua y el nombre mismo de los gitanos las autoridades buscaron a fuego y sangre erradicarlos. El listado de palabras expuesto muestra como esta raza perseguida poseía una lengua propia tantas veces negada o equiparada a las jergas de la germanía. Repárese en el María Moliner al definirlas: "Argot de la gente maleante formado principalmente por palabras de sentido traspuesto, palabras españolas desfiguradas y otras extranjeras castellanizadas. Jerga de los gitanos. Caló."
Por mucho tiempo no se reconoce culturalmente al pueblo gitano ni tampoco el estatus homologable de su lengua. Lo cual hubiera contradicho los fines de políticas secularmente racistas. Se les condena a una vida marginal tendente a su desaparición. Se impedía al caló (pálido reflejo de su idioma originario, el sánscrito y el que se llevaron en el momento de su partida desde la India, como ya está acreditado) servir de legítimo instrumento y, en parte, transcendental para desarrollar un modo de vida independiente, diferente y resistente. Y todo ello dentro de un contexto histórico que otorga una especial relevancia, cada vez mayor, a la lengua como signo identitario fundamental para el reconocimiento de los pueblos sin estado como nación.
La realidad, hoy en día, demuestra que desgraciadamente fue así. Su lengua, primero, debió de adaptarse  a la morfosintaxis y reglas fonéticas de la cultura dominante,  hasta dejar de hablarse propiamente dentro de la comunidad gitana en un largo proceso de aculturación.  Los más de 200 préstamos reconocidos por el DRAE, más o menos los de la lista de arriba dan prueba de hermosos vestigios. A veces, han aportado y aportan, si no esplendor, sí gran fuerza expresiva y naturalista a muchas páginas de la mejor literatura española.

* He usado el diccionario de la foto, una edición facsímil del de hace casi 100 años, he constrastado sus términos con el María Moliner y el DRAE, además de buscar por Internet otros gitanismos  o explicaciones.

lunes, 8 de abril de 2013

Andoba, baranda, menda, chaval, churumbel, gachó...




Acharar, dar achares (celos), andoba, es alguien nombrado despectivamente, arajay, arate, ya en desuso, baranda, barbián, un tipo     , baré, eran los billetes de ¡5 pesetas!, barí, baró, bato, biruji una corriente de aire, bocata, bofia, boliche, boqui, bujarra, bujarrón,tomado del italiano, pero con una raíz como bul (culo), bullate, bulo, burda, burel, butrón, calé, caló, calorro, camelo, camelar, cangallero, cangrí, canguelo, cañí, cate, catear, cipote, coba, cuezco, curda/curdela, curra (curripé), currante, currar, currelar, currelo, currito, curro, chachi, chai, chanchi, chaval, chavea, chavó, chaladura, chalado, chalarse, chamullar, chanada, chanar, chanelar, charrán, charranada, chepa, chichi, chinar, chinorri, chingar, chipén, chipendi, chiscón, chivato, chola, chorar, chori (choro), chorizada, choricear/chorizar, choriceo, choricero/ chorizo, choro, chucháis, chulé/chulí, chunga, chunguearse, chunguero/chungón, chungo, churi, churumbel, chusquel, chusquero, dabuten, de bute(n), debla, dengue, dicar, diquelar, diñar(sela), diñelar, ducas, encalomar (sela),encalomo, endiñar, espichar, estache, estaribel, fané, fetén, ful, fulastre, fulero, fusca, fusco, gachí, gachó, garito, garlochí, gel, geta, gil, gili, gomarrero, guipar, guma, guripa, jai, jalar, jamar, jarana, jinda, jindama, jiñar, julai, julandrón, junar, juncal, jundo, lacha, lila, lipendi, longui, lumi, lumia, majara, majareta, mangancia, mangar, mangante, mangui, mangurrino, manú, menda, mengue, molar, molón, mollate, (achantar la) mui, naja, najarse, nasti (de plasti), palmar, pañí, parguela, paripé, parné, parranda, payo, peñascaró, pesquis, piltra, pimpi, pinrel, piño, pira, pirado, pirandón, pirar(se-las), pire, piri, piro, pitingo, postín, postinear, postinero, privar, pureta, puri,purilí, quilar, randa,  (a la ) remanguillé, rilarse, romaní (ó), rulé, sandunga, sandunguero, sirla, sirlar, sirlero, sonanta,  sonsoniche, sorche/sorchi, soba, sobar, sobado, terne, ternejal, trajelar, trile, trilero, trimurti.

¡Hombre, alguna palabra también les hemos mangao nosotros!

domingo, 31 de marzo de 2013

Cabeza de ratón o cola de león

El Jueves Santo publicó en la edición burgalesa de El Mundo mi amigo Carletto (rojillo transalpino) un artículo a propósito del futuro incierto, tanto en el terreno de juego como en los despachos, de nuestro querido Mirandés. Como la edición digital  no es de libre acceso lo dejo aquí para todos los mirandesistas. Las leyes, como diría el adorable Chicho Sánchez Ferlosio, no están hechas tampoco en el fútbol a favor del humilde, del cumplidor, sino a medida del ventajista sin escrúpulos, de aquel que sabe y repite que o Yo o el caos o la nada. Es lo que ha venido funcionando también en la burbuja del balón con pelotazo propiamente incluido; sin embargo, ¡aupa Mirandés!

CABEZA DE RATÓN O COLA DE LEÓN

Cuán diferente era la situación hace un año. El Club Deportivo Mirandés besó el cielo de San Mamés y se disponía con toda la ilusión del mundo desde su primera plaza a la conquista fulminante de la división de plata. Alcanzado con paso firme el objetivo, recién invitados a la LFP, la Liga profesional de los 40 principales, comenzaron los problemas. En el tránsito forzoso hacia la metamorfosis del club en SAD, sociedad anónima deportiva, el camino ha venido sembrado no de flores y coronas de laurel, sino de coronas de  espinas en forma de avales y demás imprevistos. No fue menor el requisito de las 16 fichas profesionales, a más de 20.000 euros el cromo. Porque de eso en parte se trató en el para nada plácido, sino más bien ajetreado verano, en comprar cromos que llegada la pereza del invierno, como ocurre con esas colecciones de Panini, desechamos. Se nos fue un cromo de primera, Colsa, un cromo bonito, Bernal, y otros más ya del todo olvidados.
Somos cola de león de plata con pasaporte provisional de hojalata. Pongamos mejor de cristal, aunque no precisamente de Murano. En un mercado tramposo que admite dinero público para algunos y pufos a discreción para otros es complicado jornada a jornada durante diez ininterrumpidos meses cumplir dignamente el papel de cenicienta. La aventura de la Copa del año pasado no traspasa el espejo de Alicia ante esos mismos equipos, Racing y Villarreal en esta segunda, que no es el país de las maravillas, sino el de la realidad de las derrotas,  incluida la del Sporting, con mucho Molinón, pero sin derecho a réplica. Una segunda dura e inmisericorde empedrada con un interminable pasillo de sufrimientos.


No se caracteriza el banal mundillo del fútbol por ejercer la autocrítica, por abundar en los fríos análisis, sino más bien en los elogios  sin venir a cuento y palmadas al hombro, por confundir al jugador y confundirse ellos mismos sobre sus expectativas, a pesar muchas veces de los repetidos fracasos. No se puede predicar la referida anorexia mental futbolera sobre las mientes de Pouso, el técnico por rachas mediático, arropado por la agradecida tribuna de Anduva, ni de los jugadores rojillos, muchos de ellos con cabezas bien amuebladas que rompen el tópico un tanto caduco de ser duros o ligeros de mollera. No en balde destaca también  este Mirandés, a juicio de la principal prensa deportiva, no solo por el jugador "banquero", sino por reunir entre todos más títulos académicos que los demás colegas del calzón corto. Son además, el llamado Euskomirandés: sin ningún equipo vasco en segunda, conforman la selección de Euskadi en la diáspora menos dispersa y representativa de la categoría. Y han elegido lo que queda del humo fabril de Miranda para cuadrar el tópico de su laboriosidad, disciplina y entrega solidarias y una religiosidad que más parece calvinista que católica, pues como los europeos del Norte administran los escasos recursos, en estas lides los goles, hasta el límite de su rendimiento. Lo mismo cabe decir respecto de la directiva y sus predecesoras,  que se resisten a la tentación del gasto manirroto, más propio de vecinos meridionales, tahúres ventajistas y merodeadores, cuando no directamente asaltadores del código penal.


En la patria del cervantino Ginesillo de Pasamonte, del actualizado retablo de las maravillas de maese Pedro con Bárcenas y Roldanes, la gente anda escaldada y no se fía. Y en esas estamos. Hay socios cualificados, una especie de vieja guardia que ha estado al cargo del club y a la que los propios éxitos ha retirado, por eso que decía antes, de que para algunos no ha habido corona de laurel, sino de espinas. Tampoco entienden que rozando los 5.000 socios los nuevos se queden a la espera del proceso, más si cabe cuando esta primera fase (que da derecho a la segunda) no va a llegar al pico de la capitalización -unos 200.000 euros-, faltando el principal que son dos millones. No se entiende, ya que el Lugo con mil socios menos y sesenta mil habitantes más ha dado cancha a todos en aras de conseguir que el club no salga de manos de los socios, él mismo fin que proclaman los mandamases de la calle de la Estación.
No corren tiempos de alegrías, así que nadie desembucha la pasta que escasea en la mesa de los triles hasta saber en que queda la cosa. Lo cual parece haber contagiado a los jugadores, como un bucle que un día se desmadeja y al siguiente se vuelve a rizar. Al final en sus botas está el futuro, ahí sí que no cabe esconder la pelota, el cubilete ni los dados. O entra o nos vamos de paseo. Por la riberica del Ebro abajo.
"Fluminis impetus laetificat civitatem..." es el cántico que legó a su pueblo el poeta (el ímpetu del río -su corriente- alegra la ciudad). Ese mismo río que apellida y da tanta personalidad a Miranda, divide la vieja población de la moderna, la misma que mezcladamente mientras juega al mus, va de pintxopote o sube al monte se debate entre ser cola de león o cabeza de ratón.

lunes, 18 de febrero de 2013

El asco indecible

-Buenos días, busco el Asco Indecible de Sánchez-Ostiz.
- ¿Cómo? (ni siquiera en su estupor me otorga el trato de señor).
- Se lo deletreo: A-S-K (fonema) -O INDECIBLE.
- Lo siento, no lo tenemos.
- Eskerrik asko (muchas gracias, vascófonas y homófonas)

He repetido la busca por la nueva librería del centro, la francesa y la autóctona desde hace casi un siglo y compruebo que su autor ya no existe en la capital de este reino infame. Miguel Sánchez- Ostiz es un polígrafo con más de 30 años publicando decenas de obras, hasta con un premio nacional cuando solo era un autor barojiano que no inquietaba al régimen. Se acercó a la Corte como los Muñoz-Molina, hoy y hace mucho académico, como los Pérez-Reverte, hoy y hace mucho académico, pero no puso el culo ni presume de machote. No le hace falta. Volvió a su Pamplona, ¡menuda reserva!, escribió lo que vio y lo que conoce desde su infancia, casi lo linchan y vive retirado, aunque vuelve a esa Iruña también combativa para prestar su voz a la intemperie, a los que no la tienen con todo su arrojo. Va en los genes.
Me ha costado leer tu panfleto, tu airado sermón desde el púlpito de solo tu pálpito, tu homilía de ratón frente al gato negro, frente al gato blanco del poder desvergonzado. Me ha costado porque tu asco indecible es ilegible en la capital. Los responsables de Novedades "estudian" o podrían estudiar, acaso, la posibilidadad, llegado el tiempo, de colocarte en un rincón castigado mientras los antedichos colegas contemporáneos acaparan el escaparate con su último producto tan esperado.
Por suerte, conocía tu asko indecible de estos meses en que se gestó compartiendo momentos en esa cosa tan espuria como el facebook  y por tu blog. Somos ya viejos pero esta posmodernidad nos ha comunicado. Antes solo te conocía como el autor que más sabía de Baroja, con mi permiso, que para eso soy un paisano más remoto. Con ese retrato de barojiano te han oscurecido los que reparten las prebendas y sinecuras.
Vamos ya al asco de estos meses con el que caemos en el regodeo como porcinos en la charca las mañanas de domingo, junto a Luis López Gil y mi viejo amigo riojano y vascoparlante, como esas glosas emilianenses no sólo castellanas, Carlos Coello, erudito infinito....
Comienza tu lengua desatada, caliente, sin miedo a los energúmenos que alguna vez te han golpeado, con la burla del diálogo, el falso acuerdo: LO ROMPIERON A PORRAZOS. No es tiempo de finos análisis, dices, sino de palabras urgentes como las tuyas. Estas son, las voy ya poniendo en negrita.
Y es que un país en el que tu palabra de persona y de ciudadano (de segunda) no vale nada frente a la del uniformado...
No se trata de hacer reseñas a la manera canónica sino de transmitir lo que los sinvergüenzas de arriba marginan. Y los que están arriba y los poderosos saben que es lo que menos les gusta oír. No están acostumbrados, entre tanto pelota y sumiso.
Por ejemplo, de la memoria histórica , comparto tu cita de Faulkner (ahora que los sociatas y el ingeniero de Volverás a Región están dormidos):

"El pasado nunca está muerto, ni siquiera está pasado".

O esta más dura de Susan George:
"Los españoles son ratas de laboratorio: a ver cuánto castigo toleran sin rebelarse."

Gracias a Pamiela, la editorial pamplonica que es una artesana del libro sensual entre nuestras manos, se recuperan los tweets de Miguel, tuis, o como leches pueda escribirse, que tampoco son tuis, ya que el pérfido facebook permite al menos no poner límite a la rabia contenida. Algo depende asimismo de nosotros que un autor de la categoría de Miguel Sánche-Ostiz deba estar en las librerías o a la sombra de miles de presuntos autores de bulto de barraca, de mes a mes.
Puede que no me haya borrado de las redes por disfrutar la perfecta caligrafía del navarrico ilustre. Y es que la belleza ya no es patrimonio de la letra impresa. Esa misma que parecía infalible. Tan infalible como el Papa que a finales de este mes por obra del Espiritu Santo y de su inusitada renuncia dejará de serlo. ¡Cómo se derrumban los pilares de este mundo! Con lo que pesan.

No hay democracia si se obedece a la banca.
PONDERACIÓN, mesura en tus juicios y opiniones: te la pide quien sabe que el fiel de la balanza le beneficia y que la baraja que corta está marcada. Te dirán que escribas con mesura, con perspectiva positiva. Engaños redoblados. Eso se acabó y no sé si nos hemos dado del todo cuenta. Era otro engaño. Una forma de acallar rebeldías, denuncias, disidencias.

En fin, podíamos seguir sin fin, pero de este Miguel contemporáneo, al que casi vamos queriendo tanto como a esos otros Migueles, Cervantes y Servet universales, el maño otro que nos toca por su genio y carácter de cerca, esperamos sus libros de la guerra, sean 2 ó 3. Por supuesto, que el próximo primer volumen, "El Escarmiento", que nace de ese hijoputa, psicópata, que fue Mola desde tu Pamplona. De tu anuncio fallido tomé nota en mi blog: Y ya te dije, espero mucho más, "El botín", ese sí que es pasado presente, tabú del que poco o nada se ha escrito, ni aún en prosa paladina, que no hay vino, aún berceano, que lo aguante.
(Item plus) : Como se subraya en esta web catalana, las pocas ilustraciones del libro son igual de valientes y oportunas.
- "La fotografia de Jordi Castro presa durant els aldarulls de Tarragona que hi va haver en la jornada de vaga genera del 14N, i que va donar la volta al món!"
- La de un encapuchado lanzando una tapa metálica contra un banco de Pamplo: deja al descubierto en su cintura la funda de un arma.
- Fotografía de la manifestación convocada por la Asamblea de Catalunya en 1976, disuelta por la policía.
La primera y segunda son recientes y abren las primeras páginas de la farsa que vomita el "Asco Indecible";la tercera, inicios de la transición, la cierra. Una farsa, pues ilustrativa, que se reconoce volviendo a sus orígenes.

martes, 5 de febrero de 2013

Santa Águeda, las mujeres reinas por un día.



FIESTA DE LAS ÁGUEDAS EN ZAMARRAMALA
"Fiestas que las mujeres de Zamarramala, las zamarriegas, dedican a Santa Águeda desde 1227, cuando las mujeres del lugar intervinieron decisivamente en la reconquista del Alcázar de Segovia entreteniendo a las tropas musulmanas que defendían el Alcázar de Segovia mientras los segovianos recuperaban la fortaleza. La fiesta de las Águedas se celebra alrededor de la festividad de la santa, el 5 de febrero. Además de Zamarramala, son ya numerosos los barrios de la ciudad que celebran esta tradición."
 ¿Quién copia a quién? Berlanga para su "Bienvenido, Mister Marshall " se inspiró en "La kermesse heroica", una peli francesa de 1935. Pero antes del cine existía un antecedente patrio que era este. Y muy parecido. La cosa estaba en entretener a los hombres que empuñaban las armas, sobre todo porque los hombres salen por piernas y el alcalde se finge muerto. Ese entretener es un claro eufemismo, ni se explica en esa vieja historia del medievo, ni tampoco recuerdo bien si va más lejos en la kermesse keroïque (1) el cortejo paladino. Ahora bien, las águedas de una batalla y otra, debieron emplear otro tipo de armas para hacer declinar el celo guerrero, bien de las huestes moras, bien de los no menos temibles tercios de Flandes. Para apagar un celo debían encender otro, que a su vez, evidentemente solo se apagaba con su entrega. O con el amago de la kermesse. Yo vi esa fantástica película de la época del cinema de qualité francés. Según la misma, su resistencia fue heroica, pero en las guerras los mercenarios son voraces e insaciables (en todos sus sentidos) en la rapiña. Y los del Duque de Alba -o en ese momento del valido Olivares- tenían tan temible como merecida fama. También los moros y legionarios de Franco como él mismo lo dejó claro, es un decir, ya que en gallego semántico alguna vez contestó que si hubiera puesto límites al botín de la guerra...
De esa manera, gloriosa o no, ¡depende de para quién! se defendió igualmente el Alcázar de Segovia. (Puede que otro día hablemos del de Toledo por lo que también tiene de leyenda su defensa, aún en tiempos más modernos).
La historia tiene de heroica lo que cuentan los libros de texto, que para eso son oficiales. En cambio, la memoria, llámese histórica o como se quiera ( ¡la memoria es siempre sobre el pasado!), que es de cada cual, no entiende de retórica sino de íntimas vergüenzas. Y es incontrolable.
Cada día que pasa soy más antiguo, perdón por la perogrullada. A quien le vas a ir con estas historias de Santa Águeda. Espero tener nietos para contárselo. Antes y ahora las llamadas marujas celebraban este día yéndose de tarde de chocolate y churros, cual ancianas, en los Viena Capellanes o en los Zahor.
En mi pueblo, cada día más pequeño, empezaba la mañana de San Blas pidiendo los niños para la merienda de casa en casa. El cinco, por Santa Águeda, las niñas hacían lo mismo, y había otra merienda, en este caso de ellas. Las madres en una y otra disfrutaban la colecta, que era pródiga en productos alimenticios, la gente de campo ofrecía sus excedentes, casi nunca el dinero: huevos y chorizo a mansalva, con las pocas monedas que caían en la cesta se hacía el resto.
El pasado 5 de febrero, hace un año, murió mi madre, a quien mucho he querido y otro tanto me quiso. No podía en esta fecha olvidarlo.


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(1) Esta inolvidable sátira a su vez bebe de los clásicos: de las comedias de Aristófanes, Lisístrata y Asamblea de mujeres. Se alimentan de la vis comica eterna que ejerce el supuesto enfrentamiento de hombres y mujeres y del "mundo al revés". En La kermesse al acoger a los invasores, unos cejudos españoles muy sombríos, descubren que también son caballeros, a los que se les da la Corte en mayúsculas y minúsculas.
El saqueo y la muerte restan preteridas, en cambio reinan la paz y el amor más de lo debido. El director Jacques Feyder y su obra recibieron bastantes premios, aunque su pacifismo y esa especial joie de vivre fueron censurados posteriormente en la Francia de  la 2ª Guerra Mundial. Por razones obvias, aún 4 siglos más tarde se estrenó en Bélgica, con gran escándalo en Bruselas y en la flamenca Brujas los nacionalistas impidieron su exhibición.  Feyder mismo dirigió un remake alemán (Die klugen Frauen, Las mujeres listas) prohibido por Goebbels. En España esta prohibición duro hasta 1968 y fue repuesta en 1983.  En ese año esta fue la crítica del ya fallecido Ángel Fernández-Santos.